Altos Hornos de México recibirá un nuevo balón de oxígeno para hacer frente a sus deudas
Alonso Ancira, propietario de Altos Hornos de México, en mayo de 2019.Rogelio Morales (CUARTO OSCURO)

Los accionistas de Grupo Acerero del Norte han firmado este miércoles un acuerdo con un grupo de inversores extranjeros para el traspaso de la participación mayoritaria de Altos Hornos de México (AHMSA). Atormentada por deudas millonarias, la empresa, propiedad del llamado rey del acero mexicano, Alonso Ancira, está a la venta desde principios de este año. Francisco Orduña, portavoz de la empresa, explica a EL PAÍS que el acuerdo fue firmado por los representantes de las partes el pasado 20 de febrero. El acuerdo contempla una dotación inicial de 200 millones de dólares como capital de trabajo, para normalizar las obligaciones laborales y operativas tanto en el siderúrgicas y en las minas, con el fin de devolver a la empresa sus propios ingresos en un momento en que los precios del Acero en el mercado mundial están mejorando.

El documento contiene cláusulas de confidencialidad que limitan la posibilidad de revelar sus datos hasta que se complete el proceso legal requerido para su formalización ante diversas instancias y organismos bursátiles. En cualquier caso, de la cantidad global de 200 millones, los primeros 50 deberán recibirse dentro de los próximos 15 días y los 150 millones restantes antes del 15 de mayo de este año.

La empresa destaca que, entre las ofertas presentadas por diferentes actores nacionales y extranjeros, la decisión de la Junta Directiva fue elegir la que garantizara las mejores perspectivas para la continuidad de la empresa, en beneficio de sus trabajadores y comunidades regionales, que está asegurado por el grupo seleccionado de inversionistas. Orduña declinó dar más detalles sobre el proceso de venta de la siderúrgica, pero aseguró que Ancira sigue siendo el dueño de la empresa. “Oportunamente, cuando los tiempos legales lo permitan, se dará amplia difusión a los términos del acuerdo”, concluyó.

Esta inyección inicial se enmarca en la operación que Ancira firmará en las próximas semanas para vender la siderúrgica. La empresa, que vivió un esplendor de la mano del gobierno priísta de Peña Nieto, ahora está acosada por deudas y juicios. Desde hace meses sus instalaciones no cuentan con red eléctrica, y los problemas económicos han llevado a no poder pagar los sueldos de sus trabajadores.

Ancira ha sufrido varios contratiempos en las operaciones de su acería. El último se llevó a cabo hace apenas unas semanas por una deuda millonaria con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Si bien la siderúrgica pagó más de 23 millones de pesos para cubrir parte de su deuda, la cementera siguió sumando días sin luz ante la negativa de la Comisión a reconectar la empresa. Mientras tanto, las acusaciones cruzadas por impagos y los contratos de carbón firmados durante las Administraciones anteriores continuaron escalando. Como antecedente del apagón en el que se ha visto inmersa la empresa, ha estado la demanda de 700 millones de dólares que presentó AHMSA por la cancelación unilateral e ilegal de los contratos de carbón que vendían a las centrales térmicas de carbón que ahora dirige Manuel. Bartlett.

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