Álvarez Máynez defiende al Ejército en un desalmado inicio de campaña |  Elecciones mexicanas 2024

La llamada perdida y el carácter impersonal del evento marcaron el primer día de temporada de Jorge Álvarez Máynez. Lagos de Moreno, Jalisco, la apuesta del candidato presidencial de Movimiento Ciudadano (MC) como plataforma para sus primeras promesas de gobierno, parece haber sido un error. El efecto de la ausencia del gobernador del estado, Enrique Alfaro, en el evento fue evidente. En un acto un tanto desalmado, el candidato, que registra sólo el 5% de la intención de voto, dijo que confiaba en revertir las clasificaciones electorales en 90 días y ganar las elecciones del 2 de junio. Desde uno de los municipios más inseguros del país, en disputa por los cárteles del narcotráfico, el zacatecano defendió el trabajo de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública y se comprometió a iniciar la pacificación del país en seis años.

Al acto proselitista del candidato, cuyo lema electoral es dejar atrás la vieja política y ser “el nuevo” paladín de la democracia, llegaron en camionetas participantes de diferentes comunidades de Altos de Jalisco, persuadidos por operadores políticos del Partido Naranja. Algunos sin siquiera saber el motivo y sin conocer al candidato. Juan García Martínez, originario de San Cristóbal de la Barranca, municipio ubicado a casi cuatro horas de Lagos de Moreno, viste la camiseta fosfo, fosfo, también ondea la bandera naranja, aunque no conoce al candidato. “Casi no lo sé, es la primera vez que vengo”, responde.

Antes de la llegada de Álvarez Máynez, predominaba en la plaza la arenga “¡gobernador!”, “¡gobernador!”, dirigida a Pablo Lemus, sobre el “¡presidente!” “¡Presidente!”. Una hora antes del acto se pudo indicar sin errores el número de personas que ocupaban las sillas distribuidas a un costado del Ayuntamiento. Fue evidente la falta de gente minutos antes de la hora prevista de inicio del evento. A los pocos minutos empezaron a llegar grupos de personas vestidas con camisetas, gorras y banderas. fosfo, fosfo llenando los espacios vacíos.

Tarde, unos minutos antes de las 20 horas de este viernes 1 de marzo, el fosfobio. Álvarez Máynez, acompañado por el candidato a la gubernatura de Jalisco, Pablo Lemus, y un diputado federal, Tecutli Gómez, llegó al templo rodeado de jóvenes tocando tambores y gritando consignas. Por otra parte, sus compañeros abrieron la manifestación. El anfitrión, Tecutli Gómez, alcalde autorizado de Lagos de Moreno y aspirante a diputado federal, encabezó el primer discurso enumerando una larga lista de los logros de su administración y promocionando su campaña. Además, se recuperó bien: “Agradezco el apoyo a nuestro gobernador Enrique Alfaro”, lanzó sin dudar.

Le siguió Lemus, quien también aprovechó la oportunidad para aportar grano a su molino como candidato a gobernador. “Jalisco es nuestro y lo defenderemos como nuestro patrimonio”, subrayó el integrante del grupo dominado por el gobernador de la entidad. Máynez cerró el evento que se tornó muy impersonal para el primer acto de un candidato a la presidencia de México. El zacatecano justificó la sede, reconoció que la gente no lo sabe e insistió en que se reviertan los números resultantes de las encuestas. “En Jalisco se ha escrito una historia que demuestra quiénes somos, qué representamos y qué aportaremos en esta carrera presidencial”. Ella dijo.

Intentó justificar su falta de fama en el país, pero sobre todo en el municipio también optó por iniciar la campaña. “Acá le preguntaron a la gente ¿conoces a Máynez? y ellos respondieron: “No” porque nunca habían visto un cartel, una pancarta o una camiseta de Máynez, no hacía falta. Las campañas empiezan legalmente hoy y los candidatos de la vieja política llevan años ahí”.

Pese al desaire de Alfaro, Máynez lo abordó en su discurso. “Se organizó un movimiento con causas, con congruencia, con un liderazgo importante como el de Enrique Alfaro, quien en Tlajomulco parió muchas de las cosas que hoy nos quieren copiar”. La inseguridad en el país y en el municipio de Jalisco, donde siete personas habían sido asesinadas horas antes del hecho, fue el cierre del discurso. Mientras las calles de Lagos de Moreno eran patrulladas por elementos del Ejército y la Guardia Nacional, el candidato defendió el accionar de las fuerzas armadas. Habiendo obtenido ya luz verde para impulsar sus promesas electorales, se ha comprometido a iniciar la pacificación del país en seis años.

“Lo que está pasando no es culpa de nuestras Fuerzas Armadas, no les corresponde a ellas resolver el problema de la seguridad pública. Sin embargo, sin protección jurídica, sin mandato constitucional, sin certezas y muchos de ellos incluso han pagado con la vida las decisiones de una clase política cobarde. Por eso la cuestión de la seguridad no se puede resolver con promesas electorales”. Después de esto y después de aceptar selfies, Desde el escenario, el candidato pasó tras bastidores para desaparecer protegido por un importante operativo de seguridad coordinado por el Ejército y la Guardia Nacional.

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