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El Congreso del Perú ha declarado a una persona no grata por segunda vez en poco más de tres meses a un jefe de Estado de la región. Si en febrero pasó con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, por haber dicho que la “Policía marcha como nazis contra su pueblo”, este lunes el Parlamento ha tomado una medida equivalente contra el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
La Comisión de Relaciones Exteriores de la legislatura aprobó la moción con amplia mayoría: 11 votos a favor, uno en contra y 3 abstenciones -en el caso de Petro hubo 13 a favor, ninguno en contra y 3 abstenciones. El documento insta al Ministerio del Interior y a la Cancillería a realizar las “acciones necesarias” para que López Obrador no pise suelo peruano. Al menos durante el mandato de Dina Boluarte, quien asumió el cargo en diciembre pasado tras el fallido intento de autogolpe de Pedro Castillo, hoy en la cárcel.
Este es el enésimo enfrentamiento, el más duro y decisivo, tras cinco meses de escalada de tensiones, que se remontan a finales del año pasado. Durante todo este tiempo, López Obrador ha defendido a Castillo sin matices, negando su intento de romper el orden constitucional. Además, el presidente mexicano se ha negado rotundamente a reconocer la investidura de Boluarte. Finalmente, también se resiste a entregar la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico al no considerar legítimo su mandato.
En estos cinco meses, las relaciones diplomáticas entre México y Perú se redujeron a empresarios. El Ejecutivo de Boluarte ordenó la expulsión del embajador de México en Perú, Pablo Monroy, y, a su vez, ordenó la retirada definitiva de su máximo representante en México, Manuel Talavera. La semana pasada las aguas volvieron a hervir cuando López Obrador justificó su negativa a pasar la batuta de la presidencia pro tempore diciendo que “no es legal ni legítimo”. Estas palabras provocaron una respuesta de la canciller Ana Cecilia Gervasi, quien calificó de “negligente” esa posición.
López Obrador ya se había pronunciado sobre la moción de la legislatura peruana en la víspera del debate, calificando al Congreso de “mal asesorado”. “Para mí es una señal de orgullo que quienes actúan de esta manera me declaren no son bienvenidas No es correcto”, dijo el mandatario, quien volvió a insistir en que se debe dejar en libertad a Pedro Castillo, detenido desde diciembre por dos órdenes de prisión preventiva. “Inventan delitos, fabrican delitos de corrupción y otros. Qué se debe hacer en el Perú, además de darle libertad al presidente, restituirlo para que se haga un acuerdo y se convoque a elecciones generales lo antes posible, y que sea el pueblo del Perú el que decida”, agregó.
Por otro lado, existe otra moción, impulsada por una diputada de la derechista Avanza País para demandar al Estado mexicano ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por considerar que “viola flagrantemente el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico”. y “afecta los derechos y expectativas” del Estado peruano. En tanto, la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, Maricarmen Alva, celebró la medida contra López Obrador: “El Perú se respeta y no nos cansamos de defender nuestra democracia”.
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