Primero el LSD. Luego las alucinaciones. Y finalmente, la premonición: el candidato del PRI a las elecciones presidenciales de 1994, Luis Donaldo Colosio, va a ser asesinado en tres días, a las cinco de la tarde, durante un acto de campaña en Tijuana. El viaje ácido se convierte en un viaje más que real cuando Diego y Gael, los jóvenes amigos que protagonizan colocio (2020), deciden seguir su visión y salvar al político de una muerte segura. DJ el primero, escritor de poca monta el segundo, acabarán añadiendo un tercer compañero de aventuras, un oficinista cansado llamado Mundo que sólo quiere impresionar a la mujer de la que está enamorado.
“Ninguno de los personajes está buscando salvar a Colosio, están viendo cómo se van a beneficiar de evitar ese asesinato, cómo van a dejar de ser unos perdedores. Cada uno con su viaje, como en El mago de Oz”, explica Artemio Narro (Ciudad de México, 47 años), director de la película, en una videollamada con los actores principales y EL PAÍS. La película, en la Cineteca Nacional desde este viernes, parte de su propia experiencia cuando se produjo el asesinato del candidato. “Estaba en la misma situación que los personajes, en un viaje de ácido con mis amigos. Encendimos la tele y todos los canales hablaban de ello. A las pocas horas llegó mi padre con un amigo que estaba muy borracho, muy afectado, y que se quejaba de nosotros por no hacer una revolución y en cambio escuchábamos música y reíamos”, recuerda.

La respuesta al reclamo de esa mujer fue esta “comedia negra sobre lo que es México y lo mexicano”, en palabras de su creadora. Sin embargo, el viaje a ninguna parte que emprenden estos tres perdedores evoca algo mucho más universal. “Son personajes que te podías encontrar por todo el mundo”, reflexiona Diego Calva (Ciudad de México, 31 años), quien interpreta a Gael: “Podríamos haber grabado la película con dos gringos fritos y un tejano sobre Kennedy. La condición humana, el fracaso, es un pedo global. Hay perdedores en todo el mundo. Apenas tenía dos años cuando se produjo el asesinato y acababa de nacer Manolo Caso (Ciudad de México, 29 años), Diego, en la película: “Tuvimos que crecer más bien con el mito”.
Quien con más angustia lo vivió fue Orlando Moguel (Ciudad de México, 50 años). “Estaba en la secundaria y vi todas estas noticias. Era todo muy tabloide y yo estaba asustado”, admite. En la película, sin embargo, todo es delirante y una oda al humor negro. “Por una Palma de Oro, sí”, bromea Calva sobre una visión hipotética en el mundo real. “Yo buscaría un casino que aceptara la apuesta de que lo van a matar y lo pondría todo”, explica Manolo Caso. “Yo creo que hace 30 años me hubiera ido, ahora no sé si tendría fuerzas para ir a ver si me tomo un taxi que me lleve a Tijuana”, agrega bromeando Narro. Todos siguen la pista de los personajes: el equipo es una fiesta dentro y fuera del plató.

Guiños y referencias se suceden dentro de la película. Del nombre de los personajes, en alusión a los actores Diego Luna y Gael García Bernal, protagonistas de y tu mama tambien (2001), otros viaje al mexicano; a las brujas de Macbeth y al barco de Caronte; pasando por el Submarino amarillo de los Beatles: aquí un carro rojo en el que Diego y Gael bailan durante casi 10 minutos al comienzo de la historia, con todos los créditos rodando en la pantalla y un montaje de animación en sintonía con el viaje de los caracteres causados por el ácido. “Es un poco mi versión de la Odisea, mezclada con el Mago de Oz; un híbrido de películas que me divierten o me interesan”, admite Narro.
Todos reconocen el “sello de Artemio” en la película. Un producto hecho a partir de la provocación, la burla y el escepticismo mordaz. En su primer largometraje, me quedo contigo (2014), estrenada en el Festival Internacional de Cine de Róterdam en 2015, ya ha explorado el tema principal que sustenta su obra, tanto en el cine como en el resto de las artes plásticas y visuales: la violencia y las relaciones de poder que se construyen en torno a ella. “Me parece que lo que nos diferencia de los animales no es que el animal sea bruto y el humano inteligente, como se decía en el siglo XIX y principios del XX. Yo creo que la diferencia es nuestra capacidad de fabricar violencia y nuestra búsqueda desmedida de poder”, argumenta. “Soy muy escéptico, pero la vida también me parece maravillosa. Los humanos somos una contradicción”, concluye.
La película también habla de estas contradicciones. “Los mexicanos tenemos una relación muy bipolar con el fracaso y la mediocridad. Siempre culpamos al medio ambiente y nunca nos responsabilizamos”, dice burlonamente: “Desde 1994 culpamos al asesinato de Colosio de que México no sea un país del primer mundo”. Como en la película, cada ciudadano se deja llevar. por su particular “¿Y si…”, en el que deposita sus esperanzas, sus miedos y sus derrotas. ¿Y si no hubiera muerto? “Seríamos Dinamarca”, responde irónicamente Calva: “Y sería a las 20 euros el peso.” “También está probado que los Donald son buenos presidentes”, concluye Manolo Caso. Hay algo de sus personajes en la propia visión que desprenden los actores.

Además del pago habitual por la interpretación, el director completó el sueldo del elenco con una obra propia que les dio a elegir entre varios de sus cuadros. Elegí uno que dice Dios te odia. Y Diego otra en la que mete Ni el cáncer nos ama”, relata Caso. “Una de las cosas maravillosas que aprendí de él es que es una de las pocas personas que preferiría desagradar a gustar. Es como ese completo descuido por complacer”, reflexiona en torno a la anécdota. “Todos los que estuvimos allí teníamos otras ofertas para hacer la misma serie de Netflix o la misma película de comedia romántica”, cuenta Diego Calva, nominado al Globo de Oro por su actuación en Babilonia. “En mi caso, literalmente me di por vencido con eso, y la decisión fue muy fácil: vas a hacer el proyecto que tiene alma, eso es una jodida gran broma, eso es arriesgado”, se muestra orgulloso.
El equipo se ha vuelto muy unido y continuará trabajando juntos más temprano que tarde. Artemio Narro ya prepara su próxima película, El arte es oscuro y está lleno de horrores.una película sobre el mundo del arte contemporáneo donde el elenco de colocio hará algunos cameos. Orlando Moguel estrenará próximamente la serie Ciudad, Manolo Caso trabaja en su primer largometraje como guionista y Diego Calva, el más internacional de los tres, estrenará la serie el próximo mes en Barcelona Caja de pájaros Barcelona, junto a Lola Dueñas y Mario Casas. La gran esperanza para todos, sin embargo, es que Narro les “re-fiche”. “Se trata de jugar con ellos”, concluye: “Aunque cada uno haga lo suyo por su lado, siempre hay un metaverso creado por nosotros”.
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