Ganancias del Tren Maya, liquidaciones y ventas de terrenos: el incierto financiamiento de la reforma previsional de López Obrador

El financiamiento de la reforma previsional de Andrés Manuel López Obrador está en el limbo. Como parte de un ambicioso paquete de reformas constitucionales, el presidente de México busca garantizar que los trabajadores puedan jubilarse con el 100% de su salario o una pensión máxima de 16,777 pesos. Para lograr este objetivo propuso la creación de un fondo semilla de 64.619 millones de pesos. Sin embargo, este stock, que deberá crecer año tras año, se financiará con recursos no competitivos y aún inciertos. Por ejemplo, el dinero de los Fideicomisos del Poder Judicial, aún en disputa, o las liquidaciones de entidades autónomas, una iniciativa del Ejecutivo que aún depende de la aprobación del Congreso y de las ganancias de las nuevas paraestatales militares.

El fondo semilla que creará el gobierno federal el 1 de mayo planea ser financiado en un 75% con recursos del Instituto para la Restitución de lo Saqueado al Pueblo, con recursos de la liquidación de la Financiera Rural —organización desaparecida en 2023—, la venta de los terrenos de Fonatur así como las deudas de entidades y organismos con la Administración Pública Federal, la liquidación de los fideicomisos del Poder Judicial, una vez concluido el conflicto aún en fase de resolución y agotados los recursos de los trabajadores. han sido depositados en Afores y que no han sido reclamados.

El 25% restante provendrá del resto de las ganancias netas de las empresas estatales que hoy administran las Secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina (Semar) y que a su vez administran los aeropuertos, las Islas Marías o el Tren Maya. Además, el Ejecutivo prevé complementar este fondo con inversiones del Fondo de Pensiones y con donaciones y aportaciones de cualquier persona física o jurídica. Según el presidente López Obrador, cada ocho años se realizará una valoración actuarial de este fondo semilla.

El presidente López Obrador presentará sus iniciativas de reforma el 5 de febrero.Isaac Esquivel (EFE)

Los expertos advierten que el nuevo fondo será insuficiente para cubrir las necesidades de pensiones de largo plazo de México y que no tiene una base sostenible, por lo que reducirá el espacio fiscal del gobierno de turno si se aprueba la reforma. Especialistas de Citibanamex calcularon recientemente que aumentar las pensiones de los trabajadores costaría hasta 430 mil millones de pesos. Por otro lado, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) ha señalado que la reforma de pensiones supondrá un costo fiscal anual, permanente y creciente. “Si se aprueba, dicha reforma responsabilizará al Estado mexicano de una deuda que aumentará a medida que crezca la población del país de 65 años y más, que se espera se duplique en los próximos 26 años, de 11,4 millones en 2024 a 24,9 millones en 2050. ”, destacó la organización.

El profesor emérito del Tec de Monterrey, Raymundo Tenorio, advierte sobre la nula certeza de algunas fuentes de financiamiento de este fondo, por ejemplo la venta de los terrenos de Fonatur originalmente destinados a proyectos turísticos, así como los 15,000 millones de pesos del Poder fideicomisos Judiciales, que aún están en disputa y que el Gobierno había prometido inicialmente serían destinados a los damnificados del huracán otis, En Acapulco. “Si no tienen dinero para salvar a Pemex, mucho menos tienen dinero para esto”, afirma.

“El espacio fiscal hoy en México es tan limitado que no se puede pensar en tener dinero para ese capital inicial y para apoyar su funcionamiento, no hay manera, entonces habría que hacerlo con recursos presupuestarios como se ha hecho ahora, sacando dinero lejos de los problemas de salud, educación o medio ambiente”, descarta Tenorio. Sólo en 2024, el presupuesto de gastos desembolsará un total de 9 mil millones de pesos, de los cuales aproximadamente 2 mil millones para pensiones.

El experto insiste en que, además de la falta de certeza técnica de la propuesta, el presidente enfrentará oposición de la oposición, por lo que no considera viable avanzar en la reforma de las pensiones; Sin embargo, subraya que López Obrador lanzó esta orden con fines electorales, que servirá para apoyar a la candidata oficial, Claudia Sheinbaum.

El actual sistema de pensiones en México, es producto de la reforma de 1997 y fue impulsado por el presidente del PRI, Ernesto Zedillo, opera bajo un esquema de capitalización individual, en el que los empleados obtienen una pensión basada en los ahorros del trabajador más la contribución del gobierno y el empleador. . Para tener derecho a la pensión de vejez del IMSS, los trabajadores adscritos a la ley del 97 deben cumplir dos requisitos: tener un mínimo de mil 250 semanas cotizadas o tener al menos 65 años. Estos recursos son administrados e invertidos por las Administradoras del Fondo de Previsión (Afores). Con este método el trabajador se jubila con algo más del 40% de su salario y es por ello que el actual Gobierno ha lanzado esta reforma ambiciosa y atractiva a los ojos de los ciudadanos: llevar la tasa de remuneración salarial al 100% a través de esta financiación gubernamental.

Registrate aquí al boletín de EL PAÍS México y recibe toda la información clave de la actualidad de este país

Regístrate para continuar leyendo

Leer sin límites

_