La Academia de Música ha atravesado recientemente una crisis institucional después de la destitución de su gerente, Víctor Romano, solo un mes después de asumir el cargo. La decisión se tomó al revelarse que Romano había sido condenado en diciembre de 2022 por un delito de violencia de género, un dato que no se informó durante su proceso de selección.
Información sobre la sentencia
De acuerdo con el fallo del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº2 de Tudela, Romano fue sentenciado por agredir físicamente a una mujer, provocándole diversas heridas. La condena incluyó 22 días de trabajo comunitario, una orden de alejamiento de la víctima durante ocho meses y el pago de los costos judiciales. Romano aceptó los cargos, lo cual redujo la pena que se había solicitado inicialmente y evitó la realización de un juicio.
Respuestas y destitución
La Academia de la Música indicó que no tenía conocimiento de esta condena hasta que fue notificada por la prensa. Una vez verificada la información, la institución y Romano decidieron su salida inmediata de común acuerdo. En manifestaciones públicas, Romano manifestó su oposición a la divulgación de su condena, alegando que era un asunto personal y que su función en la Academia era exclusivamente administrativa, sin proyección pública.
Historia profesional
Antecedentes profesionales
Selección del proceso y ausencia de transparencia
Romano fue seleccionado como director gerente de la Academia de la Música el 16 de enero, con el respaldo de la junta directiva y tres abstenciones. Durante las discusiones, se plantearon ciertas inquietudes sobre su trayectoria profesional, especialmente su salida de Dama. No obstante, la comisión ejecutiva que respaldó su nombramiento no comunicó la condena por malos tratos, alegando desconocerla. Miembros de la junta directiva han manifestado que, de haber sabido sobre esta condena, Romano no habría sido considerado para el cargo.
Consecuencias para la Academia de Música
Implicaciones para la Academia de la Música
La situación ha generado un debate sobre la diligencia y los procedimientos de selección de altos cargos en instituciones culturales. La falta de una investigación exhaustiva sobre el historial personal y profesional de los candidatos puede derivar en nombramientos controvertidos que afecten la reputación y el funcionamiento de la entidad. La Academia de la Música, presidida por Sole Giménez y con destacados miembros en su junta directiva, enfrenta ahora el desafío de restaurar la confianza y garantizar procesos más transparentes en el futuro.
Reflexiones sobre la gestión cultural
Este incidente pone de manifiesto la importancia de la transparencia y la ética en la gestión de instituciones culturales. La confianza del público y de los profesionales del sector depende en gran medida de la integridad de sus líderes. Es esencial que las organizaciones implementen mecanismos rigurosos de selección y supervisión para evitar situaciones que puedan comprometer su misión y valores.
